Amenaza citadina
Visión venganza de Dana Lima

Eugenia Brito

La ciudad contemporánea, señala Agamben, adquiere desde la modernidad muchas de las características que tienen las prisiones.  Una de ellas, quizá la más destacada, es la violencia que los aparatos de poder esgrimen sobre los cuerpos que participan del espacio urbano. Para el prisionero, la pena debe pasar por el cuerpo, de alguna manera es desde allí donde se siente el sufrimiento del cautiverio, aunque las prisiones en Europa sean limpias, provistas y aunque tengan incluso comodidades.

El homo sacer es ese ser que puede ser sacrificable y no hay culpa para el que toma la decisión; más aún si esa figura la ocupa el Estado. De esta manera, muchos niños palestinos mueren en Israel y, salvo voces disidentes a las políticas de Netanyahu, nadie dice nada. Durante la II Guerra mundial, la muerte de judíos, gitanos y europeos disidentes era casi una costumbre. Con el nombre de “crímenes de guerra” se dejaban atrás estos genocidios que hoy son materia museística, materia de arte. Estetizados, aparecen en el cine, la televisión y la literatura.

En los estados de excepción, estos cuerpos sacrificados son “vida nuda”, la vida del homo sacer, la otra cara del poder soberano, se transmuta en una existencia sobre la cual el poder soberano no parece tener dominio alguno.

En su texto, La metamorfosis, Franz Kafka nos habla de la modernidad como una forma de barbarie. El ejemplo de Gregorio Samsa y su conversión en insecto da cuenta de ello y es la más extrema oposición a la violencia y la crueldad que comienzan a ser la tónica del mundo europeo preguerra. Y en el cuento “Informe para una Academia”, Kafka habla de la domesticación en los animales, como una refinada forma de crueldad.

La poeta argentina Dana Lima (Argentina, 1989) elabora un poema a partir de esta problemática: el masivo exterminio que el ser humano ha efectuado sobre los animales, las aves y sobre todas las especies que comparten el universo y que no logran independizarse de la dura mano del hombre.

Cotizados por su piel, los visones se sacrifican para que con ellos se generen los abrigos más costosos del mundo. A los seres humanos les han parecido bellos y glamorosos esos trajes que portan en sí las huellas de la muerte. Cuerpos que las hegemonías eligen como exhibición de la belleza y el lujo que otorgan el dinero y el poder, para que puedan ostentar como trofeos la producción de una industria centrada en el sacrificio animal.
A raíz de la emergencia de la ecología y de las tendencias animalistas, se ha generado en el mundo una alerta que ha tenido el poder de transformarse en tendencia. Al menos en Latinoamérica, el abrigo de piel dejó de ser parte del vestuario y de la moda. La industria de pieles caras y exóticas se debió batir en retirada. Obviamente que siempre ha habido una lucha con esta industria que busca lucrar con lo que sea y a costas de lo que sea, con tal de engrosar sus ya abultados capitales.

Este texto de Dana Lima se afirma en la postmodernidad estética, que ha derribado las fronteras entre todos los géneros, alternando el informe académico, la noticia. la biografía, la novela y la poesía, entre otros.
Este poemario breve está enmarcado por el informe político cultural difundido en Dinamarca el 27 de noviembre del 2020, que da cuenta del sacrificio de diecisiete millones de visones de cría para evitar la propagación del coronavirus en el país.

Los poemas son una crítica y una queja. Una lamentación por la violencia y destrucción de toda una especie que, lamentablemente, tiene su vida condicionada a las utilidades de los que explotan su raza. La matanza permite hacer desplazar el ojo a tantas otras muertes y asesinatos ocurridos así en la paz como en la guerra. En eso se hermanan hombres y animales, en su condición de víctimas sometidas al capricho y a la perversión. 
El poema postula un retorno de los visones, una venganza de estos animales que no solo incluye la pestilencia del olor de los cuerpos descompuestos de los animales, sino también su ataque. Los cuerpos aparecen desde la tierra, aterrando al bebedor que necesita vaciar sus esfínteres y el pánico inunda su mente. Es la paranoia que acentuara el combate de la pandemia por covid-19, que despertó los más arcaicos impulsos de defensa por miedo al contagio. Los visones fueron no solo admirados, sino temidos, porque podían contagiar esa dura enfermedad.

El terror genera la persecución de bomberos y policías ante los visones, que, espectrales se preparan para intentar, con su gesto, detener la violencia y destrucción provocada por los seres humanos. El abrigo entonces, de algún modo resucita con garras y dientes para preparar su magistral emboscada. Una emboscada al inconsciente fragilizado por la pandemia. Los daneses temen que estos cuerpos muertos contaminen el agua potable. ¿Cómo hacer para evitar esa amenaza?

Dicho miedo es producido por el delirio del ser humano y no es otra cosa que su psique generando monstruos para aplacar las condiciones cambiantes de la vida en una naturaleza que, en pandemia, puede ser hostil e incluso provocar la muerte.

El poema Visón Venganza de Dana Lima es preciso y eficaz. Insertándose en el imaginario nórdico, pone lejos una imagen de terror y tristeza que en verdad tenemos más cerca de lo que pensamos. En nuestro propio parque. En nuestra pequeña aldea, mitos y monstruos conversan en la paranoia cotidiana de existir en la jauría de los seres humanos y en sus aparatajes de terror.


Eugenia Brito (Santiago, 1949). Poeta, crítica y profesora universitaria. Ha publicado los libros de poesía Vía Pública (Editorial Universitaria, 1984), Filiaciones (Van Sa. Ediciones, 1986), Emplazamientos (Cuarto Propio, 1993), Dónde vas (Cuarto Propio, 1998), Extraña permanencia (Cuarto Propio, 2008), Oficio de vivir (Cuarto Propio, 2009), A contrapelo (Cuadro de Tiza, 2012), Cuerpos alternos (antología, Alquimia, 2017), Trama (antología, Mago Editories, 2020), Veinte pájaros (Jámpster, 2023), además de textos críticos como Campos minados (Cuarto Propio 1990) y Ficciones del Muro (2014), entre otros.

Dana Lima (1989). Escribe y practica yoga. Sus poemas han sido publicados en revistas de España, Costa Rica, Chile y Uruguay. Ganó la Beca Nacional de Creación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en 2021 y 2022.

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