Capas sobre capas
Macarena Bertoni
Hamlet deambula en círculos de Damián Noguera, dirigida por Cristián Plana
Sumergirse en el teatro, en la puesta en escena de una obra que lleva el nombre de Hamlet, es entrar de lleno a una historia personal. Decir Hamlet es echar a andar asociaciones. Del nombre de Hamlet pasamos al de Shakespeare, de ahí al nombre de los actores y directores que han montado esta obra; las veces que la hayamos visto, las veces que la hayamos leido. Aparece entonces nuestra propia historia, nuestro nombre junto al de Hamlet.
¿Cuántas primeras personas hay en la puesta en escena de Hamlet deambula en círculos? ¿De qué historia se trata? ¿Quién es el sujeto que hará uso de esa primera persona? Y más importante aún, ¿cómo lo hará, qué nos mostrará y a qué lugar nos llevará en este trayecto?
El teatro, dentro del teatro, dentro del teatro y dentro del teatro. Capa sobre capa se despliega frente a nosotros este montaje. Cada uno de esos teatros, de esas puestas en escena, se articulan, arman y desarman como muñeca rusa, nos remueven, nos enredan y desenredan en una estética de luz, sonido, palabras y cuerpos sobre el escenario. Dos cuerpos: un cuerpo marcado por la trayectoria del tiempo que es pura presencia y un cuerpo femenino que pone en juego la mirada, el movimiento y la potencia, que vivifica los recuerdos.
Hamlet deambula en círculos y nosotros con él. Pero ese Hamlet o mejor dicho, ese maravilloso texto de Shakespere llamado Hamlet nos encuentra a cada uno en alguna de las capas sobre capas de nuestra historia con ese texto. Pues la maravilla de Shakespeare es esa, sus infinitas capas. Al igual como ocurre con la traducción, siempre podremos encontrar o rescatar alguna frase que pasó desapercibida y ofrecerle una nueva traducción.
Héctor Noguera también deambula en círculos junto a Shakespeare, pero a diferencia de nosotros, él pone en escena ese deambular y nos muestra retazos de su historia, en primera persona. Aunque la historia que está en la escena sigue siendo suya, se muestra como un testimonio de la gran historia social y teatral de un momento profundamente doloroso, desolador, desestructurante.
¿Sería posible entonces no deambular como Hamlet, en laberintos de pensamientos que se agolpan?
Al igual que a Hamlet, el dolor, el abismo del sinsentido, lleva a Héctor a replegarse en memorias y pensamientos que marcan cada vez más un viaje hacia dentro: aparece su texto, escrito por su hijo, el de su biografía. Noguera se ha vuelto Hamlet, pero para eso Hamlet tiene que quedar entre paréntesis. Volverse profundamente hamletiano implica olvidarse del texto de Hamlet, de su parlamento.
Afuera, en la representación de la obra de teatro Hamlet, reclaman por Noguera como actor, reclaman por él como príncipe de Dinamarca. Reclaman que actúe. En las butacas suceden escenas absurdas y en la calle se ejecutan acciones siniestras: ruido y furia. Adentro, Héctor Noguera queda en blanco en medio del teatro. Se impone en la escena, la realidad histórica social que viene de la mano de sus recuerdos.
En el presente de la obra que vemos, en el cuerpo de Noguera doblando la edad de ese otro Noguera que vivió ese momento, ¿acaso no sería posible quizás hasta deseable un cierto olvido del texto? Pero ese texto, el de Hamlet custodiado por Shakespeare, está en el caso de Noguera custodiado por su hijo y en esta puesta en escena vuelve a su matriz: el teatro. Pero no cualquier teatro, un teatro que en su construcción tiene marcas y estructuras que consciente o inconscientemente en su forma circular y doble altura permiten desplegar plenamente la tragedia: de Hamlet, de Shakespeare, del teatro chileno de 1979, de Noguera y sus compañeros de teatro, de una memoria vivida en el cuerpo.
Escuchamos a Hamlet recitado por Noguera y a Noguera recitado por el mismo, acompañado de la belleza y sutil fortaleza actoral de Catalina Stuardo sosteniendo este despliegue doblemente biografico; de Hamlet-Shakespeare y de Noguera-Noguera.
Este montaje cuenta con un diseño sonoro y de luces que cubre estéticamente la puesta en escena de todas estas capas. El pallium necesario que nos acoge también a nosotros, que vinimos a ver y a circular con Hamlet, con Noguera, con un momento doloroso del teatro, de Chile.
Hamlet deambula en círculos (2023)
Autor: Damián Noguera.
Dirección: Cristián Plana.
Elenco: Héctor Noguera y Catalina Stuardo.
Composición musical: Damián Noguera.
Diseño de Iluminación: Raúl Donoso.
Diseño de Vestuario: Franklin Sepúlveda
Lugar: Teatro Camino. Antupirén 9400, Peñalolén.
Temporada: 10 de noviembre al 3 de diciembre de 2023
Funciones: viernes y sábados 20:00 hrs., domingo 19:00 hrs.
Macarena Bertoni Fiorini (Santiago, 1979). Psicóloga Clínica de la Universidad de Chile de orientación psicoanalítica. Diplomada en traducción literaria de la Universidad Católica (2021). Desde el año 2011 ha colaborado con el director teatral Cristian Plana en el análisis de texto y la estructura de los personajes a través tanto de algunas nociones psicoanalíticas como de obras literarias. Entre estas colaboraciones se encuentra el análisis de texto para las obras Gastos de representación y yo soy el cartón que hace que la mesa no cojee del dramaturgo chileno Alejandro Moreno Jashés, ambas obras presentadas en la muestra nacional de dramaturgia del año 2014 y 2018 respectivamente. Durante el 2022 realizó, junto al colectivo recién egresado de teatro de Universidad Mayor, el fundamento teórico para la puesta en escena de Esquilo en Matucana 100. Este año 2023, colabora en la asesoría teórica de la obra de danza Formas Monstruosas de la compañía Núcleo Blanco.
*La fotografía utilizada fue tomada por el director del montaje, Cristián Plana.


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