Una dona con Emilia Aravena, de Editorial Cabeza Hueca
Catalina Estrella
Hace un poco de frío, la mañana está perfecta para un café, chocolate caliente y donas con la editora de Cabeza Hueca, Emilia Aravena.

E: Me gusta el invierno, el frío, estar con la estufa. Me imagino esa imagen de estar tapadita en piyama viendo una película, tomando un té o algo así, mientras llueve.
Aunque hay muchas cosas del verano que me gustan, la piscina, los amigos.
Hoy estamos en Cursi Donuts, ¿por qué elegiste este lugar, habías venido antes?
E: Es mi segunda vez acá. Elegí este lugar porque me encantan las donas, por sus sabores y porque son bonitas. Pero yo vivo en Maipú, entonces venimos muy poquito.
¿Cuántos años tienes?
E: 10. ¡No! 11. Los cumplí el 30 de diciembre.
Pese a su corta edad, es Emilia quien guía el ritmo de la conversación, se apresura en contarme que está en sexto básico y que es muy distraída, no a modo de disculpa, solo me lo cuenta. Sabe que la curiosidad es parte de su naturaleza, y de esta forma me advierte que suele saltar de una idea a otra.
¿Cómo nace este proyecto?
E: Nació cuando tenía 5 años, yo siempre he vivido en el mundo de los libros. Aún no leía, pero me gustaba mucho dibujar. Mis papás tienen una editorial y su trabajo me inspiraba harto, entonces mi mamá me dijo que yo también podía tener mi editorial y me gustó mucho esa idea. Al principio no tenía Instagram, solo iba a las ferias de libros y ahí mis papás me ponían un trocito de su mesa para mostrar mis cosas.
¿Por qué Cabeza Hueca?
Cuando Emilia se refiere a su proyecto, tiene claro qué cosas destacar. Se mueve con mucha seguridad cuando de este tipo de preguntas se trata. Como editora, entiende la importancia de explicar su proyecto y el trabajo que hay detrás.
E: Bueno, yo me pasaba pegando. Iba caminando, chocaba con cosas, a veces hasta me pegaba con postes. Mi mamá bromeaba y me decía cabeza hueca, por despistada. Ahí pensé que en realidad era cabeza hueca porque tenía la cabeza llena de ideas en mi imaginación, no me cabían otras.
¿El logo de la editorial eres tú?
E: Sí, soy yo. Es una ilustración que yo hice.
¿Cómo es el proceso de hacer el libro? ¿Cómo se seleccionan los textos?
E: A ver, cuando me envían los textos, primero los leo. Luego voy con mi equipo editorial, y vamos viendo si es bueno o es malo.
Mi equipo editorial es mi hermano, que tiene 8 y Amaro, un compañero de mi colegio, tiene 11. Él revisa los textos, mi hermano me ayuda a tomar ideas y yo voy escribiéndolas al ladito del texto, pensando qué podría ir ahí. Luego, en una hoja, empiezo a hacer el dibujo oficial, porque lo que más hago en la editorial es ilustrar. Los materiales que más he ocupado para ilustrar los libros han sido témpera y lápices de colores.
Mi editorial es una editorial de niños para niños, ni un grande entra aquí, excepto por mi mamá y Tilo Nurmi, un editor que nos ayuda a corregir textos.

¿Tienes ilustradores favoritos?
E: ¡Sí! Ian Falcone. Tengo todos los Olivia, para el día del libro iré disfrazada de ella.
Son los pequeños detalles los que se roban su atención, las flores en la mesa, la decoración del lugar. Cursi Donuts está lleno de estímulos para niñes y es justamente ese ambiente, el que hace que la entrevista sea muy amena. Emilia se mueve en una industria de adultos, pero en esencia sigue siendo una niña que se sorprende con la belleza que le rodea.
Editorial Cabeza Hueca es hoy en día una Editorial Infantil. Emilia se entusiasma y rápidamente responde que sí y que siempre lo va a ser, al menos hasta que cumpla más de 18 años.
¿Piensas que este proyecto va creciendo contigo? ¿Más adelante te gustaría seguir editando LIJ, o quisieras explorar otro tipo de libros?
E: Sí, va creciendo conmigo porque yo he ido mejorando. Cuando chica, por ejemplo, dibujaba puros rayones y ahora cuando grande dibujo con acuarelas, con témperas. Voy evolucionando.
A mí me gustaría hacer libros infantiles siempre. En los libros de adultos a veces dicen cosas que significan otras, cuesta más ilustrarlos. En los libros infantiles, si dice “había una vez un chanchito”, yo ya sé que va un chanchito al lado.
Te hemos visto en ferias de libros, haciendo lanzamientos editoriales, dando entrevistas como esta, etc. ¿Cómo ha sido ser una niña liderando un proyecto editorial?
E: Yo soy muy sociable, y me gusta conversar con gente, hablar. Ver gente pasar y que mire mi trabajo, eso es lo que más me gusta, me pone contenta que vean algo que he creado yo. En las ferias se forma un ambiente como familiar, alguien va al baño, te cuidan los puestos. Muchos de esos editores son amigos de mi mamá, entonces siempre me he sentido muy cuidada, es algo muy lindo.
He ido a muchas ferias, el año pasado fui al GAM, a la Furia del Libro. El otro día fui a Valparaíso, afuera de una Universidad, y los niños estaban sorprendidos. Por eso me ha ido bien con mis libros, la gente no está acostumbrada a ver una editorial infantil como Cabeza Hueca.
Hace poco me di cuenta de que piratearon mi libro, estaban vendiéndolo afuera de mi colegio porque lo hacen leer para lectura complementaria.
¿Y cómo te sentiste con eso?
Emilia obvia la parte de la piratería, en su momento lo comentó en la cuenta de Instagram de la editorial monitoreada por su madre. Para ella era más bien una anécdota que la hacía pensar que, si bien es algo incorrecto, significa que muchas personas quieren leer los libros que edita.
E: Yo me sentí muy contenta. Mi corazón se sentía rojito porque me hicieron ir a hablar del libro con los niños de primero básico. Tuvieron prueba de eso.
¿Conoces a otras niñes escritores? ¿Otro proyecto editorial como el tuyo?
E: No, no conozco otra editorial como Cabeza Hueca.
¿Te gustaría que hubiesen más editoriales infantiles lideradas por niñes, así como la tuya?
E: Sí, y no. Bueno, primero no, porque ya no sería la única. Puede que igual haya más editoriales infantiles en otros países, o acá y que yo no conozco. Al mismo tiempo pienso que sí me gustaría, porque también sé que para otros niños podría ser su sueño hecho realidad.
Emilia y yo estamos sentadas en una mesa para dos, un poco más allá, su familia disfruta de su propio desayuno. Cuando llegó nuestro pedido, le pusimos pausa a la conversación porque necesitábamos apreciar el diseño de los platos, las hermosas mini donas y el marshmallow sorpresa que incluyeron en el chocolate caliente. Llamamos a sus padres y sacamos fotos para inmortalizarlo todo.
Sus impulsos creativos y el oficio editorial es algo que salta a la vista, poco a poco va sacando material: libros, tote bags pintadas por ella, stickers e imanes. Me regala algunas cosas y me vende otras, como Pintabot un libro para colorear que es parte de su catálogo, cuyo autor es Rafael Aravena, su hermano menor.

Rafael Aravena, autor de «Pintabot»
Por unos minutos abrimos la conversación y ahora somos tres en la mesa.
Rafa cuenta que le gustan mucho los robots y dibujar, pero no pintar, por eso hizo un libro para que otros niños lo pinten.
R: Me gusta trabajar con mi hermana, hacemos todos juntos.
E: A veces me cuesta que suelte el teléfono para trabajar en la editorial, pero hacemos todo juntos, desde ver tele hasta acompañarlo cuando él tiene miedo. Cuando sí trabajamos, nos sentamos en el escritorio, ponemos música y dibujamos. El Rafa dibuja lo que ve, a veces ve dragones en la tele y al tiro quiere escribir o empezar a dibujar de eso. Voy a mostrarle flores, para que escriba de flores mejor.
Emilia, ¿de dónde vienen tus ideas? ¿En qué cosas te inspiras para trabajar?
E: No tanto en cosas que me pasan, más en cosas que imagino, que sueño. Cuando despierto me acuerdo de todo, no como mi papá, que siempre se le olvidan.
¿Qué estás leyendo?
E: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, que habla de puras mujeres que han cambiado el mundo. Son historias de una página y una imagen al lado.
¿A ti te gustaría algún día aparecer en ese libro?
E: Sí y no. No, porque la mayoría son mujeres que han estudiado, que han hecho millones de cosas y yo recién voy en el colegio. Pero igual sería bueno para que la gente me conozca, porque hay niños dentro del libro. Hay una niña que con ayuda de su perro, salvó a muchos niños en la guerra y luego los reunió con sus familias.
Este es el mes del libro, ¿me podrías recomendar alguno?
E: ¡Sí! Olivia y las princesas.
¿Crees que es importante que las personas lean?
Sí, porque leer no es solo saberte la historia, lo que pasa. También es imaginar, es que tu mente vuele para distintos lugares. A mí me pasa eso, me gustaría que la gente estuviera siempre leyendo, lo que sea que quieran, libros infantiles, de adultos, sea lo que sea, eso sería bonito.



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